¡Cuidado con los objetos que tu bebé se mete a la boca!
Llega un momento en la vida de los bebés en la que se dan
cuenta de que a través de la boca pueden descubrir nuevos aspectos de aquello
que tienen en la mano. La boca tiene más terminaciones nerviosas de las que se
pueden encontrar en cualquier otra parte del cuerpo, por eso el bebé investigará
con su boca si lo que tienen en la mano es duro, blando, dulce, salado o
áspero.
Los bebés van adquiriendo poco a poco el control de su
cuerpo y de todos sus sentidos, a falta de una buena manipulación táctil o de
una vista bien desarrollada, la boca es lo que tienen más a mano para descubrir
cómo es aquello que les rodea.
¿Por qué es importante que lo que pueda llevarse a la boca,
tu bebé esté limpio? Baby´s World te da
la respuesta.
Lo normal será que todo lo que esté a su alcance acabe antes
o después lleno de babas, y ante eso lo que podemos hacer es estar pendientes
para que todo lo que puedan coger sea susceptible de ser sometido a su examen
bucal. Es importante por tanto extremar la higiene de sus objetos o de aquello
que le dejemos para jugar.
Hay veces que pensamos que los juguetes, bien lavados, no
suponen un problema y no pasa nada porque se los metan en la boca, pero hay que
tener cuidado ya que algunos juguetes pueden soltar alguna sustancia o se
pueden romper con el riesgo de que el bebé acabe ingiriendo alguna pieza que le
ponga en peligro. Por ello siempre se debe optar por juguetes que cumplan con
las normativas de seguridad y que sean adecuados para su edad.
Si nuestro bebé siente verdadera pasión por metérselo todo
en la boca podemos elegir uno de sus objetos predilectos para que lo lleve con
él cuando salgamos fuera para evitar que acabe cogiendo cualquier otro de la
calle.
De todas formas, esta gran obsesión de meterse cosas en la
boca irá remitiendo según crezcan y empiecen a desarrollar habilidades con el
resto del cuerpo. Otra cosa diferente es cuando se lleva cosas a la boca de
forma compulsiva, con ansia incluso. Esto suele ser una señal de que hay algún
diente preparándose para salir. El niño encuentra alivio mordiendo por ello es
bueno comprarle mordedores, son recomendables aquellos que se pueden enfriar ya
que así el alivio será mayor. Otra solución pasa por darle piezas de fruta u
hortalizas que pueda mordisquear.
De nuevo habrá que tener cuidado con lo que se deja a su
alcance y para aliviar su malestar podremos frotarle las enzimas suavemente con
una gasa fría.
En el caso de que la afición por meterse cosas en la boca se
mantenga más allá de la salida de los dientes habría que consultar con el
pediatra, puede que tenga alguna molestia que se nos haya escapado o que se
esconda algún problema de tipo psicológico.

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