EXPERIENCIA COMO PADRES DE UNA BEBE PREMATURA. ¡Baby's World- Ropa de bebé!

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Nuestra experiencia como Padres de una niña prematura a sido una de las más duras y hermosas a la vez, ya que fue una etapa en la que hemos podido ver muchos milagros en nuestras vidas y en la vida de mi pequeña hija y también fue una etapa en la que pudimos sentir más el amor, apoyo y respaldo de nuestros familiares y amigos e incluso conocidos

Cuando tienes un hijo prematuro, descubres el universo de la Unidad de Neonatología​. Es un sitio tranquilo, a media luz, con incubadoras y máquinas que sustituyen al hilo musical con sus pitidos. De vez en cuando un bebé rompe a llorar. Algunos llevan los ojos tapados y están bajo una luz azulada que les ayuda a regular la bilirrubina. Los más pequeños no llevan pañal y a los que lo llevan, les hace las veces de manta. Visto desde fuera de la incubadora, el bebé es un lío de sondas, tiritas y cables. En sus pechos hay parches. En la nariz, un tubo con oxígeno y una sonda que les alimenta con leche. Sus manos son diminutas. De vez en cuando entreabre los ojos, como en un duermevela. Está arrullado por un colchón especial que le acurruca como el útero de mamá. Una o dos veces al día, si el bebé está bien, te dejan ponértelo sobre el pecho para que su piel toque tu piel. Es una sensación maravillosa. El niño escucha tu respiración, el latido de tu corazón y siente el calor al que está acostumbrado. Entonces, es un buen momento para murmurarle y dormir juntos.

Una de las cosas más duras es ir al hospital a dar a luz y salir sin tu hijo en brazos. También es duro abrir regalos que estrenarás dentro de meses. O ver a un recién nacido a término, que de pronto tendrá para ti un tamaño colosal. Es probable que no compartas fotos suyas en las redes hasta tenerlo en casa. Conforme el tiempo pasa y el bebé crece en la incubadora, le irán quitando aparatos, incluso te dejarán darle de comer. A un bebé prematuro se le da primero el biberón, porque no tienen fuerza para succionar el pecho. Debes sentarlo sobre la rodilla, agarrar su nuca con una mano y, con la otra, darle el biberón.

Una vez le den el alta, es conveniente que se vaya haciendo poco a poco a los espacios y los gérmenes que hay en ellos. Por eso no debe salir a bares ni centros comerciales. Incluso conviene que no le visiten en casa demasiadas personas. Si va a salir fuera, lo mejor es que esté al aire libre. El cuidado especial de un bebé prematuro no acaba cuando abandona el hospital. Los siguientes dos años, el niño debe llevar un seguimiento más cercano que un nacido a término: control de peso, ecografías, sesiones con el logopeda, vacunas… Pero todo pasa. Llega un momento en que tu pequeño se iguala al resto. ¡O, incluso, los supera!

 


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